Última modificación: 2016-02-12
Resumen
Desde un Norte, México, país en donde radico y desde un Sur, Argentina, país en donde me crié y establezco un vínculo post-migratorio, intento poner a dialogar algunas inquietudes que como sujeto socio-histórico latinoamericano me configuran; mi práctica docente como maestra universitaria me lleva a plantearme el sentido comunitario de la educación. Encuentro que la escasez de alegría, sentimientos de pertenencia, fragmentaciones sociales, son vividas hoy por alumnos y docentes. Al mismo tiempo, tropiezo con resquicios de luz como pautas de lo no dicho que configuran sentido comunitario dentro de contextos hostiles, sujetos que aún se alegran y viven situaciones que desafían lo establecido. La hostilidad y la empatía podrían ser condiciones psicoafectivas que no sólo son llevadas a cabo sino vividas por los sujetos quienes las crean y reproducen. Además de la obligatoriedad del Estado frente a la educación ¿cuáles son los motivos (sentidos) de quienes permanecen en los espacios escolares? En otras palabras ¿qué sentidos comunitarios establecen quienes encarnan en la educación la tarea de conceder a la esperanza un crédito ante lo que viven? Esta ponencia intentará jugar con el escurridizo concepto comunidad y algunos hallazgos empíricos de una práctica no verbalizada sí corporeizada de cómo es vivenciada desde el espacio escolar en Latinoamérica.